Elegir perdonar es una de las formas de sanar.
Cuando decidimos perdonar estamos, no sintiendo
compasión hacia los otros, sino hacia nosotros mismos.
Aceptamos y procuramos dejar ir el resentimiento que sentimos
hacia otros. Liberamos la carga negativa y finalmente decimos:
¡HASTA AQUÍ!.
"Elegimos" no ser más una víctima.
Dejamos que la ira y el resentimiento se vayan,
sabiendo que de lo contrario nunca seremos libres.
Para empezar a ser libres es necesario que reflexionemos sobre el perdón.
Este es la clave.
Pensemos por qué razón no queremos perdonar...
viernes, 4 de marzo de 2011
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